Abby Choi, de 28 años, pertenecía a una familia adinerada vinculada a la industria de la construcción en Hong Kong y se destacaba como modelo e influencer, con más de 140,000 seguidores en Instagram. Compartía regularmente sus participaciones en eventos de moda en París y portadas de revistas.
Su desaparición en febrero de 2023 generó gran consternación. Tres días después, la policía encontró varias partes de su cuerpo en una vivienda alquilada en la aldea Lung Mei Tsuen, distrito de Tai Po.
### La casa del horror
En la propiedad se hallaron diversas herramientas, entre ellas una sierra eléctrica, cuchillos, picadoras de carne, un martillo y largos impermeables negros. Durante el allanamiento, los investigadores encontraron extremidades inferiores congeladas, restos óseos como un cráneo, además de restos humanos dentro de ollas.
Las pruebas de ADN confirmaron que los restos pertenecían a Choi. La autopsia reveló una profunda lesión detrás de la oreja derecha, causada por un objeto contundente. Un operativo policial compuesto por 100 agentes se desplegó para buscar restos adicionales, incluso en vertederos cercanos, pero nunca aparecieron el torso, los brazos ni las manos de la víctima.
Durante los tres años siguientes se realizaron pericias forenses y se investigó minuciosamente el entorno familiar para esclarecer el brutal crimen y determinar responsabilidades.
El 1° de octubre de 2026, el Tribunal Superior de Hong Kong inició el juicio contra tres familiares del exmarido de la modelo, acusados de planificar el asesinato en medio de una disputa patrimonial relacionada con una residencia de lujo.
### Los principales acusados y la investigación
En el banquillo se encuentran Alex Kwong, exmarido de Abby Choi; su padre, Kwong Kau, ex policía señalado por la fiscalía como pieza clave; y Anthony Kwong, hermano mayor de Alex y chofer personal de la modelo. Los tres afrontan cargos por asesinato y por impedimento de la inhumación legal de un cadáver, delitos cuya pena máxima es la cadena perpetua.
La primera jornada del juicio estuvo destinada a resolver cuestiones legales preliminares antes de constituir el jurado encargado del proceso. El magistrado impuso una estricta prohibición sobre la difusión de información relativa a estas audiencias para garantizar un juicio justo y proteger la identidad de los cuatro hijos menores de Abby.
Las investigaciones concluyeron que el móvil del crimen fue económico, vinculado a la titularidad fiduciaria de una propiedad tasada en 72 millones de dólares hongkoneses —equivalente a aproximadamente 9.2 millones de dólares estadounidenses—. Choi había registrado el inmueble a nombre de su exsuegro por razones fiscales, pero a fines de 2022 manifestó su intención de venderlo y mudarse con su familia, lo que desencadenó la disputa que, según la Fiscalía, llevó a la planificación del asesinato.
El 21 de febrero de 2023, Abby habría sido interceptada por la fuerza en un vehículo conducido por su excuñado mientras se dirigía a recoger a su hija a la escuela. Fue trasladada contra su voluntad a la vivienda de Lung Mei Tsuen, donde fue asesinada y desmembrada.
Cuatro días después, Alex Kwong fue arrestado en un muelle cuando intentaba huir de Hong Kong en una lancha motora, portando grandes cantidades de efectivo, joyas y relojes de lujo con un valor millonario.
En paralelo, Jenny Li, madre de Alex y exsuegra de Abby, enfrenta un proceso independiente por obstrucción a la justicia tras intentar encubrir la fuga y destruir evidencia incriminatoria.
El juicio contra los tres acusados principales se extenderá por aproximadamente 45 sesiones. Debido a la alta repercusión mediática y conmoción social, se habilitaron salas adicionales en el edificio judicial, bajo un estricto operativo de seguridad.
*Con información de la agencia EFE.*

